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El costo de la espera

Nadie te envía una factura por el año que pasaste esperando. Por eso se siente gratis. No lo es.

El costo de la espera se paga con una moneda que no puedes ver hasta que se ha ido: repeticiones no realizadas, habitaciones no visitadas, el interés compuesto que nunca comenzó. La motivación es un estado de ánimo; llega tarde y se va temprano. La disciplina es una decisión que tomas una vez y luego defiendes.

Empieza antes de sentirte listo.

La preparación es una historia que te cuentas a ti mismo para sentirte cómodo un día más. El trabajo no lo requiere. Empieza poco a poco, empieza mal, empieza ahora, y deja que el estándar se eleve a partir de ahí.